
Aurich hizo feliz a la mitad del país, como decía Luis Guadalupe. Y le dio un regalo inolvidable a todo Chiclayo. Una prueba más de que sí se puede. Y de que se puede jugando de visita dos partidos. Y ganando los dos. Uno en los 90’, en Matute. Y el otro con el drama de una definición por penales donde los de mejor pie inclinaron la balanza.Baila Chiclayo en provincia, baila Chiclayo campeón. Cuarenta y dos años después de aquella derrota ante Cristal, otra generación brillante reconcilió al ‘Ciclón’ con su estirpe. Con Guadalupe de líder, con Penny volando en el traje de superhéroe toda la noche, pues no solo atajó dos penales, sino que tuvo tres paradas monumentales durante el partido. Con Ciciliano y su sabiduría para saber cuándo salir rápidamente, cuándo aguantar. Con un plantel que, finalmente, se impuso por su amplitud. Llegó más entero a la tanda y allí no falló. Llora Alianza y llora medio país.
PARTIDAZO
Pensar que el partido casi no se juega. Pero qué bien que se jugó. Trujillo y Viza reemplazaron correctamente a Bazán y a Montaño, pero Ovelar y Prado, que llegaban tocados, tuvieron que ser cambiados y, con ello, se quemaron dos variantes.
A pesar de eso, Fleitas la puso en el poste (13’), Hurtado asustó desde la derecha (18’), Penny le dijo no a Quinteros (28’). De los ‘rojos’, solo un cabezazo peligroso de Tejada (23’) y mucho de Umaña para replantear sacando a Ascoy y metiendo a Molina para que Quinteros no jugara libre.
En la segunda parte, Quina despejó en la línea un remate de Hurtado (57’) y, otra vez, Umaña dio un golpe de timón al meter a Manco para preocupar a Alianza. El partido se volvió de ida y vuelta, y así llegaron al suplementario, donde Trujillo y Tejada la tuvieron, pero los porteros respondieron con dos tapadas notables.
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